02543nam a2200289Ia 450000000250000000300090002500500170003400700030005100800410005402000150009504000360011004100080014604300090015408200140016308400120017710000330018924500280022225000230025026400340027330000280030749000320033550502610036752015620062865000260219065000220221699900150223802475nam a22002777a 4500CO-BoCMH20260808025704.0ta210601b ck ||||| |||| 00| 0 spa d a8447300722 aCO-BoCMH bspa erda cCO-BoCMH0 aspa as-ck04a860bT692 aAVRE LE aTorrente Ballester, Gonzalo 10a Las sombras recobradas aPrimera edición. 1aBarcelona :bPlaneta, c1979. a342 páginas ;c21 cm.0 aCiudadanía y desarrollo, 0 aPrólogo -- Primera Parte: Fragmentos de memorias -- El cuento de la sirena -- Farruco el desventurado -- Farruquiño -- Segunda Parte: Historias de humor para eruditos -- Mi reino por un caballo (falsa novela inglesa) -- El hostal de los dioses amables.3 aLa obra analiza como en la vida de todo escritor existen obras fallidas, personajes que jamás alcanzaron el ser poético, temas entrevistos y no estudiados, proyectos que se han dejado a un lado y a los que el escritor no ha vuelto. Torrente Ballester llama «sombras» a las figuras de ese mundo que se quedaron en embrión, o que alcanzaron, todo lo más, un nombre; materiales de los que a veces se habla, en los que a veces se piensa, de los que a veces se hace tema de una conversación o de un relato verbal. De este conjunto informe y rico, entresaca Torrente Ballester unas pequeñas parcelas con las que llena los cauces de este libro: una parte en la que, en forma de memorias («Fragmentos de memorias» se titula) cuenta cómo y por qué no escribió ciertas historias... que al mismo tiempo nos va contando; otra, «Historias de humor para eruditos», de naturaleza muy distinta, puesto que son juegos o divertimentos elaborados con materiales literarios y ráfagas relampagueantes de realidad, tan breves como brillantes. ¿Propósitos satíricos, paródicos? Sí, un poco; pero lo que resalta de estas dos narraciones es su carácter lúdicro, es la ironía que las envuelve, es el desencanto que presidió su concepción. Está de moda proponer de cada texto varias lecturas. El autor, bastante menos ambicioso, se contentaría con una, completa, integral. Un libro no es un conjunto de capas superpuestas, sino una unidad que pide que como tal unidad se le entienda. Todo lo demás es crítica (tomado de la fuente).17aLiteratura española17aNovela española c3432d3432